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Industria de conservas en Sancti Spíritus recupera la capacidad de producción aséptica

Tras dos años sin explotar, la industria espirituana acometió inversiones para recuperar la tecnología de este procesamiento.

La ejecución de un paquete de inversiones con un alcance financiero de alrededor de 500 000 euros trajo consigo el mejoramiento tecnológico en la principal industria de conservas de Sancti Spíritus, cuya expresión más notable radica en la reactivación de la producción aséptica, tras dos años sin explotar este sistema que garantiza mayor durabilidad del producto.

Juan  Carlos Guzmán Furgel, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Conservas Sancti Spíritus, perteneciente al Ministerio de la Industria Alimenticia, informó a Escambray que con las mejoras tecnológicas introducidas la planta recupera el 90 por ciento de la capacidad productiva con sistema aséptico —inocuo, libre de oxígeno e impurezas—, luego de operar en las dos últimas campañas prácticamente a la mitad de las posibilidades de ese tipo de procesamiento.

“La reposición de piezas y componentes como válvulas solenoides y termorresistencia, tiene mucha importancia para lograr el funcionamiento automático de la línea, así como la esterilización de las producciones y que alcancen una calidad aséptica, con un año de durabilidad en un almacén corriente —a temperatura normal—, sin necesidad de utilizar neveras o cámaras de conservación, como ha sucedido en las campañas más recientes en que dejó de funcionar ese sistema de calidad especifica”.

Añadió el directivo que las pruebas realizadas al nuevo equipamiento instalado para reactivar el sistema aséptico en la línea de procesamiento de frutas y vegetales definen su reactivación productiva para finales de octubre, cuando reinicie la molida de frutabomba.

Después se preparará la planta para arrancar el nuevo año en mejores condiciones tecnológicas a fin de elaborar pulpas y pastas de frutas y vegetales que sirven de materia prima a otras producciones, con el consiguiente ahorro al país en las importaciones.

Destacó Guzmán Furgel que las inversiones acometidas entre el 2019 y el 2020, además de ser las mayores de los últimos tiempos, han beneficiado alrededor del 80 por ciento del componente tecnológico de la industria; de ahí que la planificación productiva para el 2021 rebasa las 9 700 toneladas de pulpas y pastas, donde predominan los surtidos de tomate y frutas, aunque también se molerá cebolla y ajo, con la incorporación de otros renglones como col y pepino.

Los tropiezos operacionales de la planta en las dos campañas precedentes, que llegó a no procesar la frutabomba el año pasado, han provocado desestímulo en no pocos productores que vieron afectadas las cosechas en este cultivo, por lo que resulta pertinente rescatar la confianza de los cosecheros para buscar correspondencia entre la potencialidad agrícola y la capacidad industrial.